Actualmente, Europa recicla el 25% de sus plásticos y Chile, cerca del 10%, lo que sin duda es una problemática que tiene tres variables: una es la poca capacidad instalada para la revalorización y recuperación de los plásticos con el objetivo de darles un nuevo uso; la segunda es la cultura desde la perspectiva de los desechos, ya que el reciclaje y la revalorización son conceptos que implican un cambio en nuestra manera de relacionarnos con los desechos para que no sean basura; y la tercera tiene que ver con las pocas sanciones asociadas a la contaminación.
Tenemos que entender el reciclaje, la revalorización y todo lo que tiene que ver con el tratamiento de residuos, como procesos productivos que encadenan actores, procedimientos e investigación. Entonces, no se trata solamente de la simple acción de reciclar, sino que es necesario fortalecer este ciclo virtuoso, porque hay que pensar en lo que se produce, pero desde una perspectiva circular, entendiendo que la materialidad que nos rodea es transitoria y debemos saber trabajarla.
Actualmente, la Usach cuenta con el Laboratorio de Exploración en Materiales Arquitectónicos Ambientales (LEMAA), en el que desarrollamos prototipos de escala reducida vinculados a generar materiales para la arquitectura mediante diferentes investigaciones. En el laboratorio están todos los componentes de una fábrica recicladora, pero a menor escala. Esta aproximación nos ha ayudado a entender la complejidad de la red de actores involucrados y es en esa línea donde va nuestro objetivo a largo plazo, que es generar alianzas para hacer un aporte multidisciplinar en estas temáticas.
Entonces, están las capacidades instaladas dentro de la Universidad, pero falta una coordinación para dar soluciones concretas dentro de la misma, no solo conceptualmente, sino que mediante acciones concretas y, desde ese punto, generar un aporte a la comunidad cercana, por lo que estamos en una instancia en la que hay que fortalecer esas redes para generar proyectos que incidan tanto al interior de la Casa de Estudios, como en el exterior.
El concepto de la sostenibilidad es muy amplio, entonces, la idea es tratar de entenderla como el punto de partida del Plan Estratégico Institucional para llevarla a la práctica, porque es necesario crear herramientas de vinculación concretas con el sector productivo y el país.
Lo importante es entender que hay que ser responsables con nuestro rol, tanto individual como colectivo, para dar nuevas soluciones, porque a partir de una problemática nacen oportunidades para hacer nuevos materiales y producir más respuestas orientadas a los asuntos medioambientales y de gestión de residuos. Todas y todos somos parte en la generación de estas nuevas soluciones, y el ámbito académico, investigativo, tiene que dialogar con el sector público institucional para generar soluciones concretas que incluyan a la sociedad civil, y ese es el cambio cultural.
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